Candidata a magistrada en Quintana Roo admite que no puede descartar infiltración del crimen organizado en el proceso
Por:
Expediente Quintana Roo
Publicado:
Por: Esmaragdo Camaz
Cancún.- En un proceso electoral que se vende como histórico para la justicia mexicana, Paula Denise Sánchez Coronel, candidata a magistrada en materia mixta por Quintana Roo, dejó entrever las grietas de un sistema que, aunque reformado, no termina de convencer. Con el número 10 en la boleta rosa y 14 años de experiencia en el Poder Judicial, Sánchez Coronel se muestra segura de su vocación, pero titubea al enfrentar preguntas incómodas sobre la integridad de la contienda y la idoneidad de algunos de sus rivales.
Quizá lo más inquietante de la entrevista llegó cuando se le cuestionó sobre la posibilidad de que el crimen organizado haya infiltrado las candidaturas en un estado como Quintana Roo, donde el narcotráfico y la corrupción han sido sombras persistentes. "No lo dudo, no lo descarto, pero es un tema que no conozco", respondió con cautela, dejando un vacío que no tranquiliza. Aunque insistió en que los comités del Poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo aplicaron filtros "minuciosos" —entrevistas, revisiones de idoneidad y una insaculación en el Senado—, su desconocimiento sobre los perfiles de sus 12 competidoras directas y del resto de los candidatos en la contienda pone en duda la solidez de esas salvaguardas. "No tengo conocimiento de que aquí en Quintana Roo haya algún candidato relacionado con el crimen organizado", añadió, pero su frase suena más a esperanza que a certeza.
El escepticismo crece cuando se aborda el tema de los políticos que podrían estar compitiendo por estos cargos judiciales. Sánchez Coronel no duda en trazar una línea clara: "Un político no es un juzgador". Con la autoridad que le dan sus años de experiencia, explicó que resolver un caso requiere un dominio técnico que va más allá de la retórica o la popularidad: valorar pruebas, aplicar tratados internacionales, conocer protocolos y emitir sentencias con rigor. "Yo tengo 14 años en esto, y a veces me llegan asuntos que me hacen pensar: ‘¿Cómo resuelvo esto?’. Se necesita capacidad, conocimientos y técnica", afirmó. Sin embargo, al igual que con el tema del crimen, su desconocimiento sobre quiénes son sus contrincantes —políticos o no— deja un flanco abierto. "Desconozco qué candidatos son, no sé qué propuestas manejan", admitió, lo que plantea una pregunta obvia: si ni siquiera los aspirantes saben quiénes están en la pelea, ¿cómo puede la ciudadanía confiar en elegir bien?
Sánchez Coronel apuesta por una campaña de redes sociales —Facebook, Instagram y TikTok bajo el nombre Paola Enis Sánchez Coronel— para acercarse a un electorado que, según ella misma reconoce, "no tiene idea" de quiénes son los candidatos. Propone videos cortos y "divertidos" para explicar temas jurídicos, una estrategia que podría interpretarse como un intento desesperado por destacar en un mar de desconocidos. "El derecho no tiene que ser complicado, debe ser cercano al pueblo", dice, presentándose como una "transformadora de justicia". Pero la idea de magistrados convertidos en creadores de contenido genera más dudas que entusiasmo: ¿es esta la profundidad que requiere un cargo tan serio?
A su favor, la candidata defiende un perfil basado en sensibilidad, experiencia y vocación, algo que asegura tener de sobra. Invita a la gente a revisar trayectorias en la plataforma "Conócelos" del INE y a votar el 1 de junio por quienes les generen empatía y confianza. Sin embargo, su discurso optimista choca con la realidad de un proceso opaco y masivo, donde ella misma reconoce que "son muchos" los candidatos y que no todos podrían tener el bagaje necesario. "Hay que seguir las nuevas reglas, está en la Constitución", justifica, casi resignada.
En un estado donde la justicia ha sido históricamente un lujo lejano, las palabras de Sánchez Coronel quieren sonar esperanzadoras. Admite las limitaciones del sistema sin ofrecer respuestas concretas, y su confianza en los filtros institucionales suena frágil frente a la posibilidad —que ella no descarta— de que el crimen o la política hayan encontrado huecos por donde colarse. Y quizá hay muchos casos similares al de esta aspirante ante la gran cantidad de candidatas y candidatos que aparecerán en las mega boletas que contienen un gran número de candidatos del próximo 1 de julio.
De acuerdo con la información disponible del Instituto Nacional Electoral (INE) y otras fuentes relacionadas, como el Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO), para las elecciones del 1 de junio de 2025 en Quintana Roo se han registrado 168 candidaturas para cargos del Poder Judicial del estado. Este dato proviene de reportes recientes que detallan el proceso electoral extraordinario en la entidad, donde se elegirán un total de 117 cargos locales, incluyendo 9 magistraturas del Tribunal Superior de Justicia, 3 magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial y 105 personas juzgadoras.
A nivel nacional, el INE ha indicado que en Quintana Roo se votará también por 35 cargos en total, de los cuales 16 corresponden al ámbito local y 19 al federal. Sin embargo, la cifra de 168 candidaturas refleja específicamente las postulaciones aprobadas para los cargos del Poder Judicial estatal, según lo publicado por el IEQROO. Esto sugiere una alta competencia, con múltiples aspirantes por cada posición disponible.
Por: Esmaragdo Camaz
Cancún.- En un proceso electoral que se vende como histórico para la justicia mexicana, Paula Denise Sánchez Coronel, candidata a magistrada en materia mixta por Quintana Roo, dejó entrever las grietas de un sistema que, aunque reformado, no termina de convencer. Con el número 10 en la boleta rosa y 14 años de experiencia en el Poder Judicial, Sánchez Coronel se muestra segura de su vocación, pero titubea al enfrentar preguntas incómodas sobre la integridad de la contienda y la idoneidad de algunos de sus rivales.
Quizá lo más inquietante de la entrevista llegó cuando se le cuestionó sobre la posibilidad de que el crimen organizado haya infiltrado las candidaturas en un estado como Quintana Roo, donde el narcotráfico y la corrupción han sido sombras persistentes. "No lo dudo, no lo descarto, pero es un tema que no conozco", respondió con cautela, dejando un vacío que no tranquiliza. Aunque insistió en que los comités del Poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo aplicaron filtros "minuciosos" —entrevistas, revisiones de idoneidad y una insaculación en el Senado—, su desconocimiento sobre los perfiles de sus 12 competidoras directas y del resto de los candidatos en la contienda pone en duda la solidez de esas salvaguardas. "No tengo conocimiento de que aquí en Quintana Roo haya algún candidato relacionado con el crimen organizado", añadió, pero su frase suena más a esperanza que a certeza.
El escepticismo crece cuando se aborda el tema de los políticos que podrían estar compitiendo por estos cargos judiciales. Sánchez Coronel no duda en trazar una línea clara: "Un político no es un juzgador". Con la autoridad que le dan sus años de experiencia, explicó que resolver un caso requiere un dominio técnico que va más allá de la retórica o la popularidad: valorar pruebas, aplicar tratados internacionales, conocer protocolos y emitir sentencias con rigor. "Yo tengo 14 años en esto, y a veces me llegan asuntos que me hacen pensar: ‘¿Cómo resuelvo esto?’. Se necesita capacidad, conocimientos y técnica", afirmó. Sin embargo, al igual que con el tema del crimen, su desconocimiento sobre quiénes son sus contrincantes —políticos o no— deja un flanco abierto. "Desconozco qué candidatos son, no sé qué propuestas manejan", admitió, lo que plantea una pregunta obvia: si ni siquiera los aspirantes saben quiénes están en la pelea, ¿cómo puede la ciudadanía confiar en elegir bien?
Sánchez Coronel apuesta por una campaña de redes sociales —Facebook, Instagram y TikTok bajo el nombre Paola Enis Sánchez Coronel— para acercarse a un electorado que, según ella misma reconoce, "no tiene idea" de quiénes son los candidatos. Propone videos cortos y "divertidos" para explicar temas jurídicos, una estrategia que podría interpretarse como un intento desesperado por destacar en un mar de desconocidos. "El derecho no tiene que ser complicado, debe ser cercano al pueblo", dice, presentándose como una "transformadora de justicia". Pero la idea de magistrados convertidos en creadores de contenido genera más dudas que entusiasmo: ¿es esta la profundidad que requiere un cargo tan serio?
A su favor, la candidata defiende un perfil basado en sensibilidad, experiencia y vocación, algo que asegura tener de sobra. Invita a la gente a revisar trayectorias en la plataforma "Conócelos" del INE y a votar el 1 de junio por quienes les generen empatía y confianza. Sin embargo, su discurso optimista choca con la realidad de un proceso opaco y masivo, donde ella misma reconoce que "son muchos" los candidatos y que no todos podrían tener el bagaje necesario. "Hay que seguir las nuevas reglas, está en la Constitución", justifica, casi resignada.
En un estado donde la justicia ha sido históricamente un lujo lejano, las palabras de Sánchez Coronel quieren sonar esperanzadoras. Admite las limitaciones del sistema sin ofrecer respuestas concretas, y su confianza en los filtros institucionales suena frágil frente a la posibilidad —que ella no descarta— de que el crimen o la política hayan encontrado huecos por donde colarse. Y quizá hay muchos casos similares al de esta aspirante ante la gran cantidad de candidatas y candidatos que aparecerán en las mega boletas que contienen un gran número de candidatos del próximo 1 de julio.
De acuerdo con la información disponible del Instituto Nacional Electoral (INE) y otras fuentes relacionadas, como el Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO), para las elecciones del 1 de junio de 2025 en Quintana Roo se han registrado 168 candidaturas para cargos del Poder Judicial del estado. Este dato proviene de reportes recientes que detallan el proceso electoral extraordinario en la entidad, donde se elegirán un total de 117 cargos locales, incluyendo 9 magistraturas del Tribunal Superior de Justicia, 3 magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial y 105 personas juzgadoras.
A nivel nacional, el INE ha indicado que en Quintana Roo se votará también por 35 cargos en total, de los cuales 16 corresponden al ámbito local y 19 al federal. Sin embargo, la cifra de 168 candidaturas refleja específicamente las postulaciones aprobadas para los cargos del Poder Judicial estatal, según lo publicado por el IEQROO. Esto sugiere una alta competencia, con múltiples aspirantes por cada posición disponible.
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